Entre las diferentes colecciones que podéis encontrar en Ladran Gaucho (www.ladrangaucho.com) hay una a la que le tenemos especial cariño porque lleva con nosotros desde el principio, y porque tiene una historia, origen y un propósito único y diferente. Seguro que sabéis de la que os hablamos ya que sois muchos los que elegís los collares y correas para vuestros perros o cinturones para vosotros de esta colección: Ladran Tanzania.

Pero nos podemos imaginar que casi ninguno sabrá lo que vamos a contar en este post, y es que los collares, correas y cinturones de la colección Ladran Tanzania están hechos allí, en África, y más concretamente por las mujeres del pueblo masái. Y que un euro de vuestra compra de cualquier artículo de esta colección va destinado a ayudar a una ONG creada por nosotros exclusivamente para ellos.

Suponemos que no es la primera vez que escucháis hablar sobre los masáis, pero hemos pensado que os podría gustar conocer un poco mejor el origen de los collares y correas que llevan vuestros perros.

Los masái o masáis (también se escribe maasái) son un pueblo estimado en unos 880.000 individuos, que viven en Kenia y en Tanzania (sureste de África).

Viven en asentamientos llamado manyattas, que son círculos de chozas hechas de ramitas y rodeadas por empalizadas (bomas) para encerrar el ganado, porque lo que impera es la importancia del ganado. Tanto es así que su religión se centra en torno a creencias místicas que conciernen a los masáis, a su ganado y a Dios. Las vacas son sagradas y, por tanto, lo son su tierra y todos los otros elementos concernientes a ellas.

Su vida cultural está llena de celebraciones y tanto los hombres como las mujeres lucen vistosas dilataciones en las orejas de hasta un palmo de longitud en la parte inferior del pabellón auricular, y del diámetro de una moneda pequeña en la parte superior, que acostumbran a adornar con maderas y cuentas de colores.